Gustavo tenía un talento único para componer letras y melodías, sabía jugar con las palabras y los acordes para plasmar distintas emociones en sus canciones, “Té para Tres” no podría ser la excepción. Su letra se empieza a formar en la sala de la casa donde vivía la familia, allí se reunieron todos a tomar té para recibir los resultados de unos análisis médicos que se había realizado Juan José para confirmar si el tumor que se le había encontrado unos días antes era maligno, desafortunadamente los resultados no fueron positivos, su padre tenía un cáncer en su fase terminal.
Lilian cuenta la anécdota en una nota.
“Estábamos los tres y yo no pude sostenerme, lógicamente. Por eso el ‘te vi que llorabas, te vi que llorabas por él…’. Se me pone la piel de gallina en este momento”
“Estábamos tomando el té porque en casa nunca faltó el té, como buena heredera de irlandeses que soy. Estábamos los tres, Gustavo, mi marido y yo. Teníamos en la mano el último resultado del análisis que iba a confirmar o no la enfermedad y en qué estado estaba. La verdad que los resultados eran muy negativos”
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